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martes, marzo 08, 2005
En Venezuela... Por la reforma monetaria liberal

La reforma monetaria para abatir la inflación
Por Larry Nieves

El problema fundamental que han sufrido todos los intentos por eliminar la inflación del panorama económico venezolano, es que ninguno de ellos ha tratado la raíz del problema. Se han intentado controles de cambio, regímenes de cambio preferencial, controles de precios, subsisdios, etc. Todos los métodos han fallado miserablemente, y miserable han hecho a una buena parte de la población venezolana
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3 Comments:

He leído el artículo, y sólo es comprensible desde la perspertiva venezolana o de cualquier otro país asolado por la inflacción y Gobiernos filibusteros.
El patrón oro efectivamente corta de raíz el problema de la inflacción pero también produce un estancamiento de la economía. Para un país donde lo importante es "no ir hacia atrás" como Venezuela es quizas útil pero no para un país "normal".
Una economia dinamica lo que necesita es dinero para crecer,ya que la propia actividad genera valor y por lo tanto necesita que en el mercado exista el contravalor para adquirir esos productos o servicios, si la economia se rigge por el patrón oro su velocidad de crecimiento esta restringuida al aumento de estas reservas y por lo tanto la economia no puede crecer si estas reservas no crecen. ¿ Qué fue primero el huevo o la gallina? con los sistemas monetario actuales el dinero está primero y la generación de riqueza viene después, es una explicación simple de un proceso mucho más complejo.
Lo más necesario para el desarrollo económico es la seguridad del derecho a la propiedad, y el derecho de propiedad más básico es que no te deprecien el valor del mucho o poco dinero del que se disponga, y eso lo garantizaría un patrón oro. Los inconvenientes (posibles) son mínimos comparados con la ventaja de una mínima garantía de que el gobierno no devaluará la moneda.

Aparte, en el caso Venezolano, con los ingresos masivos por petroleo, la falta de dinero no sería, de momento, problema para el desarrollo económico (al menos si el estado no se torna totalmente comunista y se apropia de todo, claro). Otra posibilidad, menos rígida que el patrón oro, sería "dolarizar" la moneda venezolada o incluso "eurizarla", en cualquier caso es quitarle al gobierno el control (y abuso) de la moneda, y las políticas del dólar o del euro son más fiables.

Saludos.
Hola:

1- La deflación estimularía el crecimiento de cualquier economía en la que los mercados sean libres y el capitalismo masivo. El crecimiento de la masa monetaria no estimula el crecimiento real de la economía. Y el que la masa monetaria no crezca en proporción al crecimiento de la economía no frena en nada tal crecimiento. Las dos anteriores cosas solo serían ciertas si todos los individuos tomaran decisiones contrarias para su interés personal, creyendo que hacen lo contrario, todo el tiempo, y en todas sus decisiones, sin aprender nunca nada de sus errores individuales, ni ajustar sus conductas por ello.

2- Son pocos los políticos liberales libertarios venezolanos que incluirían la emisión monetaria entre las funciones naturales propias del Estado. Pero son muchos los que se opondrían a sustituir el monopolio gubernamental de emisión del Banco Central de Venezuela, por el de cualquier otro Banco Central Foráneo. Así que la mayoría aceptaría la re-adopción del patrón oro, como la puesta en orden del BCV, en un paso previo hacia la eventual privatización competitiva de la emisión de monedas respaldadas (no exclusivamente con Oro).

Esto último, es la única solución real, no sólo para Venezuela, pues en el supuesto negado que me equivocase respecto la deflación, el mercado libre de emisores privados en competencia, con un sistema bancario completamente reformado, emitirá las cantidades de circulante que el mercado realmente requiere.

3- Una economía en la que la moneda pierde el 50% de su poder de compra en una década, o incluso en dos décadas (que es lo común entre los países con las mayores economías de la actualidad) no me parece, para nada, normal. Diría que desde la administración Nixon, los fenómenos monetarios dejaron de tener cualquier esperanza de "normalidad" en todo el mundo. Claro que eso depende de que coincidamos en la diferencia de significado entre común, y normal.

Besos

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