Anti-Izquierdismo
Un website para cuestionarse 150 años de ideas destructivas que nos han sido heredadas.

domingo, febrero 20, 2005
Contradicciones colectivistas

Desde Marx, el socialismo ha despotricado contra las fuerzas materiales de producción, contra el capital y los capitalistas. Sin embargo, siempre han hecho uso -y abuso- de esas fuerzas de materiales de producción y de ese capital que tanto combaten.
Marx (que jamás en su vida trabajó), vivió toda su vida "a costillas" de Engels, que era un millonario acaudalado que no tenia empacho alguno en explotar a sus trabajadores en forma despiadada mientras patrocinaba a Marx, junto a quien proclamaba a coro, la guerra a la explotación.
Pareciera ser que los dineros que permitían a Marx y Engels predicar contra el capitalismo no provenían de plus valía alguna (punto éste ultimo que la teoría marxista omitió explicar). Los marxistas (colectivistas o izquierdistas o como les agrade llamarse a sí mismos) dan por sentado desde entonces, que cualquier capital -QUE NO SEA EL DE ELLOS PROPIO- genera plus valía.
La Escuela Austriaca de Economía hizo trizas la teoría marxista ya en 1871. Demostró científicamente que no existe plus valía, ni explotación, ni "sobre trabajo" ni ninguno de los dogmas sagrados del marxismo. Carl Menger, Eugen Böhm von Bawerk, Ludwig Von Mises, Friedrich A. Von Hayek, Murray Rothbard, Israel Kirzner y muchos mas miembros de dicha escuela, despedazaron punto por punto y coma por coma todos los postulados marxistas, izquierdistas y socializantes. No obstante ello, los izquierdistas se las ingeniaron para acallar a los detractores austriacos y seguir mintiendo a las masas.
Marx conoció los trabajos de los economistas austriacos y sus fenomenales descubrimientos, tales como la teoría de la utilidad marginal, que demolía la teoría laboral del valor y sus correlativas sub-teorías de "explotación" y "plus valía". Sin embargo, Marx jamás intentó siquiera refutar los descubrimientos marginalistas.
Se sospecha que Marx -indignado por haber sido descubierto en su mentira o en su error-, se llamó a silencio, ya que no podía rebatir ningún punto de los hallazgos austriacos.
Esto último tiene dos aspectos. Por el primero, habla bien de la inteligencia de Marx, ya que si la hipótesis es correcta, demuestra que comprendió perfectamente los aciertos de la Escuela Austriaca de Economía, a la vez que habla muy mal de su "honestidad intelectual" ya que no tuvo el coraje de admitir públicamente sus errores y reconocer la validez de los postulados austriacos.
Partiendo de la base de que Marx era inteligente, es razonable entender que no haya podido contradecir a los austriacos. No podía dar ningún ejemplo de la validez de su teoría. Su vida laboral (que no existía) no era ejemplo alguno y la de Engels era una completa refutación en sí misma a la teoría laboral del valor, la explotación obrera, la plus valía y todas sus secuelas.
Dejando de lado las profundidades, teorías y el análisis económico-filosófico, desde la óptica del sentido común ¿cómo puede denostarse al capital a la vez que se lo sirve?. Marx utilizaba instrumentos capitalistas para su trabajo, sus ideas eran publicadas en libros y periódicos que producía el capitalismo, vestía ropas tejidas por empresas capitalistas, se alimentaba de productos elaborados por compañías capitalistas, vivía, estudiaba y escribía en edificios construidos por firmas capitalistas. Usaba, papel, plumas y tintas también fabricadas por fábricas capitalistas.¿Quién podía tomar en serio sus denuncias contra el capitalismo a la vez que echaba mano sin cesar a sus productos?. Es mas, como se sabe, jamás podría haber escrito una sola línea si hubiera tenido que ganarse la vida por sí mismo, ya que el dinero capitalista del capitalista Engels fue lo que le permitió subsistir, estudiar y escribir. Es evidente que Marx con sus escritos especulaba con engañar a los incautos e ingenuos. Y esto, como dijimos, posicionándonos en la postura más favorable a Marx respecto de su inteligencia.
Los colectivistas de hoy siguen su misma línea de conducta. ¿Cómo puede pretender un colectivista "convencerme" de su colectivismo y de lo pérfido que es el capitalismo mientras me lo dice a través de un ordenador adquirido a una compañía capitalista, un programa de TV (TV fabricadas en industrias capitalistas, un periódico o revista (financiado con dinero de avisos publicitarios de compañías capitalistas) y comportamientos absurdos por el estilo?. Resulta verdaderamente triste y patético ver organizaciones colectivistas que utilizan sitios de Internet provistos por empresas capitalistas como Yahoo o Hotmail, canales o programas de televisión, revistas o periódicos dotados por compañías capitalistas para "convencernos" de lo malo del capitalismo. Da pena ver a colectivistas condenar a la capitalista Microsoft, haciéndolo desde el Windows, el sistema operativo de dicha compañía. Parecen no darse cuenta que con su conducta en realidad el mensaje que me dejan es "¡Qué bueno es el Windows que me da la posibilidad técnica de escribir esto para criticar a Microsoft!"
Una conducta racional indica que si identifico a X como mal, evitaré su contacto o utilización. Si quiero convencer a otro de que tal pastilla es nociva, peligrosa o dañina, debo ser el primero en no ingerirla. Si el capitalismo fuera "malo", sus productos o resultantes también deberían serlo. Ello incluye la tecnología que fabrica el capitalismo, por ejemplo la televisión, Internet, periódicos, revistas, cine, comunicaciones, telefonía. Todas estas cosas son productos directos del capitalismo. Esto sin profundizar el hecho de que la mayoría de los colectivistas gozan de muy buenas posiciones económicas (o al menos holgadas), viven en hogares generalmente bien provistos (e incluso lujosos), tienen mesas bien servidas, estudian en universidades públicas (financiadas con fondos de impuestos pagados por empresas capitalistas) y no se privan de ninguno de los bienes de confort que les provee el capitalismo al que aborrecen públicamente. ¿Hay algo más contradictorio e incoherente que un colectivista usando automóviles, ordenadores, Internet o teléfonos móviles?
Un colectivista consecuente con su doctrina, nos convencería mejor de la misma alimentándose de sus propios cultivos, tejiendo su propia ropa y fabricando su propio calzado. Si un ejemplo vale mil palabras, esta manera de vivir es más consistente y coherente con el odio a las empresas capitalistas y al capital en general.


Por: Gabriel Boragina.
viernes, febrero 18, 2005
Elementos de Auschwitz y el socialismo nacionalista (nazi)

“Genocidios ha habido muchos antes de Auschwitz. Lo que hace de éste uno singular es que es un proyecto de olvido. No debía quedar ni rastro para que nadie pudiera recordar. Había que exterminar al pueblo judío físicamente y también hermenéuticamente en el sentido de que su muerte no significara nada y de esta suerte la humanidad pudiera liberarse de la contribución cultural del Judaísmo. Ese punto de maldad era desconocido e inimaginable, impensable. Y cuando lo impensable tiene lugar se convierte en lo que da que pensar. Por eso hay un antes y después de Auschwitz, un antes y un después de la historia occidental en función de Auschwitz.

Hanna Arendt cuenta que los nazis, antes de acometer la "solución final", tantearon la reacción de los principales gobiernos ante una posible intensificación de la agresividad antijudía. Sacaron la conclusión de que nadie movería un dedo. Los nazis entendían que ellos hacían el trabajo sucio que beneficiaba a toda Europa. Se habían dado cuenta de que antes de que se procediera al exterminio físico Europa ya los había eliminado metafísicamente, ubicando al judío fuera de la Humanidad o en sus márgenes.” - Manuel Reyes Mate, filósofo español


“The Germans remembered their age-old vision of national greatness defined by discipline, obedience and self-abnegation. They remembered Kant’s idea that “the principle of one’s own happiness is the most objectionable of all” and that self-love is “the very source of evil”. They grasped that now they had their historic chance, the chance to suppress the “evil” and to make the vision a reality – and they seized the chance and acted on it. At last, the Germans were practicing in full the philosophy they had been taught.
...
The Nazis preached a certain philosophy-and they carried it out in action. They preached authority above rights, the group above the individual, sacrifice above happiness, nihilism above morality, feelings above facts, pliability above absolutes, obedience above logic, the Fuhrer above the self – and they applied it” - Leonard Peikoff, Ph.D. en “The Ominous Parallels”

“This is Socialism –not such trifles as the private possession of the means of production. Of what importance is that if I range men firmly within a discipline they cannot escape? Let them own land or factories as much as they please. The decisive factor is that the State is supreme over them, regardless whether they are owners or workers. All that, you see, is unessential. ... What are ownership and property to that? Why need we trouble to socialize banks and factories? We socialize human beings.” - A. Hitler a Rauschning.

“The sad truth is that most evil is done by people who never make up their minds to be either good or evil.” – Hannah Arendt

“We . . . can hardly help finding it striking and perhaps exasperating that Plato and Heidegger, when they entered human affairs, turned to tyrants and Fuhrers. This should be imputed not just to the circumstances of the times and even less to preformed character, but rather to . . . the attraction to the tyrannical demonstrated theoretically in many of the great thinkers.” - Hannah Arendt


- Un análisis del director del Hannah Arendt Center, New School University:

- Citas de personalidades actuales sobre Auschwitz:
domingo, febrero 13, 2005
Venezuela: ¿Mini privatización revolucionaria, fiscalista y "geoestratégica"?

Sobre Venezuela me permitiré destacar un artículo de Guillermo Rodríguez G. ...

"Los gobiernos se manejan con criterios políticos, no mercantiles. Y las empresas de los gobiernos, dan sus réditos políticos, a costa de su eficacia mercantil. Ese es el inevitable resultado negativo de permitir a los gobiernos actuar fuera de sus funciones naturales. Pedir una empresa gubernamental manejada con eficiencia mercantil, como bien sabemos los liberales, es pedir "peras al olmo". Y no le pediremos peras al olmo petrolero revolucionario, como no las pedíamos del olmo paleo-izquierdista. La solución pasa por la privatización popular petrolera , pero lo que ahora discutimos no es eso. Es la posible privatización de una parte de las operaciones internacionales de la estatal petrolera venezolana.
Aunque en todo caso, si algo aprendimos los liberales en la década de los ’90, respecto a la venta de activos estatales, es que la pregunta crítica, por ser la que más impactará el bolsillo del ciudadano de a pie, realmente es: ¿Qué se hará con el ingreso proveniente de tal venta?... ...Es difícil juzgar mal la venta de un activo con tan mal historial de manejo. Y sería una suprema ingenuidad pensar que hay alguna razón para que un gobierno de quinta lo manejase mejor que otros de cuarta. La venta de cualquier activo de PDVSA. Que es una privatización fiscalista globalizada, si el activo está fuera de Venezuela. Debe ser evaluada por el uso que se le dará a los recursos. La mitad de esos recursos debe usarse para pagar parte del principal de la deuda externa venezolana, reduciendo el monto real de tal deuda, y la otra mitad se debe entregar a cada venezolano, mayor de edad, en forma de “cupones” para servicios de salud y educación. Si PDVSA es del pueblo, y PDVSA vende una parte de que “es del pueblo”. Que se le dé al pueblo, es decir: a todos, y cada uno, su parte. Para el uso al que la limita la Constitución (que sólo por eso digo, en lo inmediato, cupones tipo "cestatikets" de salud y educación) pero a cada cual lo suyo." Ver articulo completo

Y digo yo: Por eso es que también soy parte del liberalismo libertario de Venezuela, y su discurso político liberal para los ciudadanos de a pie. Que son quienes eligen gobiernos al votar. Y al dejar de hacerlo. Hay otros, que también se autodenominan liberales. Pero sólo entienden de discursos que siempre han tenido por destinatario al poder... En manos de políticos de izquierda... Que jamás los escucharán realmente. Y con razón. ¿Por qué tendrían que hacer todo lo contrario aquello para lo que los votaron? ¿Porque no funciona aquello?. Pues la responsabilidad es de los votantes. Lo otro. Lo de convencer a "los políticos", en lugar de a los votantes. No es más que un burdo intento, casi siempre fracasado, de estafa política.
¿Me explico?

martes, febrero 08, 2005
Los orígenes del neo-comunismo... Y de Hugo Chávez... Que es lo mismo

Recomiendo: La colonización cultural de la izquierda venezolana... por Pedro Elias Hernández

La toma del poder cultural, tal y como lo formulara Gramsci, se produjo sistemáticamente por parte de la izquierda venezolana desde hace bastantes décadas. La colonización de las universidades públicas, de los medios académicos, de la literatura y los nichos intelectuales, de la cinematografía y luego, el arma más poderosa, de la producción de los contenidos de novelas de televisión o las telenovelas, terminaron por enseñorear la cosmogonía de la izquierda política marxista en la mente de millones de venezolanos. La tremendamente eficaz forma de crear modelajes y estereotipos que permitieron las telenovelas se pusieron en manos de conspicuos intelectuales de tendencia izquierdista... (José Ignacio Cabrujas, Ibsen Martínez, Julio César Mármol, Román Chalbaud) ...las toneladas de ideología que en horario estelar se lanzaban a los segmentos populares del país, tenían un éxito significativo para abonarle el terreno a la aparición del primer gran ensayo político neocomunista que se está operando en el mundo, luego de la caída del Muro de Berlín y el fracaso de la Unión Soviética, precisamente aquí en Venezuela, bajo el liderazgo de Hugo Chávez...

...La izquierda venezolana tomó primero el poder cultural del país. Sólo faltaba esperar pacientemente a que apareciera el líder adecuado en el momento adecuado. Eso ocurrió la mañana del 4 de febrero de 1992. La colonización de los ámbitos del conocimiento y del mundo intelectual por parte del pensamiento de izquierda, no tardaron en permear a las Fuerzas Armadas Nacionales...
...hay que... ...lanzar una contracultura, un modelo civilizatorio que antagonice con el que encarna Chávez. Cualquiera otra cosa que trate de rivalizar con Chávez que tenga algún tufillo izquierdista... ...estará condenada al fracaso. La tapa del frasco del pensamiento de esta neocomunista es el señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
A Chávez, hay que tratarlo como lo que es, el gran líder y la más genuina expresión de la izquierda venezolana (y continental)
Ver articulo completo


Cuando leo un artículo de un liberal como Pedro Elías Hernández, analizando objetivamente elementos importantes para conocer un enemigo muy serio, no puedo evitar agregarle estas dos citas:

...si conoces al enemigo, y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces al enemigo pero te conoces a ti mismo, ganaras una batalla y perderás otra; si no conoces al enemigo ni te conoces a ti mismo, en cada batalla correrás peligro.
Sun Tzu


Inteligencia, llaman los militares al conocimiento real del enemigo. Es un buen término, porque el desconocimiento objetivo del enemigo, que es “falta de inteligencia”, sumado con la arrogancia de menospreciarle, ha causado la mayoría de las grandes derrotas de la historia. La ecuación de la derrota es la falta de inteligencia, sumada al exceso de estupidez, y tal combinación es asombrosamente frecuente. De hecho, con la izquierda “opositora” venezolana como “aliada”, y muy especialmente con la parte de la misma más refractaria a la razón, que es la que ha creado la “cultura” escuálida, tenemos casi seis años de sufrir los efectos de tal ecuación.

Guillermo Rodríguez G.
¿Me explico?



domingo, febrero 06, 2005
Dos artículos diferentes, con una verdad en común... El izquierdismo como origen y justificación del terror, el totalitarismo y el crimen

Del involuntario síndrome de Estocolmo al voluntario efecto Manjon
Por Guillermo Rodríguez González

Como destacable sección de la cloaca moral del socialismo, la izquierda española, ha mantenido su ambivalencia, evidentemente favorable, hacia la banda terrorista ETA, en su propio suelo, y, hoy como ayer, a organizaciones y gobiernos terroristas, totalitarios, genocidas y criminales del mundo. No es pues extraño que el neo-izquierdismo llegara al poder en España gracias a la triste combinación del terrorismo islámico con la zapa moral de décadas de propaganda del casi absoluto control de la izquierda sobre el poder cultural en occidente para impulsar su “pensamiento único” re-barbarizador. Así que ahora dan los primeros pasos para perseguir, no a los terroristas, sino a sus victimas y la lucha de las victimas contra el terrorismo, y sus cómplices, es también nuestra Ver articulo completo

A 60 años de la liberación de Auschwitz
Recordemos todos los genocidios

Por Larry Alexánder Nieves C.

El día 27 de enero se cumplieron 60 años de la llegada del ejercito rojo al campo de concentración de Auschwitz. Allí­ exterminaron los nazis más de millón y medio de personas, cuyo único delito fue no formar parte de un colectivo arbitrariamente definido, entre ellos judíos, homosexuales y gitanos. Pero el ejercito "libertador" era el brazo armado de un tirano, Stalin, y en sus Gulag murieron entre 1934 y 1953 al menos un millón de personas, además de los al menos 800.000 ejecutados sumariamente por el delito de ser contra-revolucionarios. Otro idealista de izquierda, Pol Pot, lleva en sus espaldas cerca de millón y medio almas camboyanas (algunos estimados llegan a los 3 millones), quienes fallaron en adaptarse a la nueva utopí­a comunista. Ver artículo completo

sábado, febrero 05, 2005
Karl Marx: un fracaso de intelectual

Sin duda alguna la mente más dañina de la historia humana ha sido este personaje alemán. Recordemos que Hitler dijo claramente no ser el superador del marxismo, si no su verdadero realizador. En otras palabras, a esas ideas les debemos todos los muertos del totalitarismo socialista de ambos tipos (clasista y nacionalista). Se le sigue leyendo y aunque quede poco de marxismo como fuerza política y académica, sus ideas se han impregnado decisivamente en una gran porción de nuestros contemporáneos. A Marx le debemos que una parte de la gente crea en que: el trabajo manual es la fuente de la riqueza, el empresario (capitalista) es un explotador, la legislación 'social' beneficia en vez de perjudicar a los pobres, el Estado es la Nación, se puede planear mejor con política que con decisiones en el mercado, etc. No todas son ideas suyas puramente, pero sin su capacidad propagandística (y la de Lenin entre otros) no hubiesen impactado tan fuertemente nuestra cultura y la hubieran llevado hacia el conflicto innecesario y tanto sufrimiento resultante.

Desde el punto de vista económico, todo lo que hizo Marx (sí, todo) es absolutamente falso y nocivo para la vida humana y la convivencia social pacífica y productiva.

Aquí una explicación detallada. Y para quien tenga tiempo y ganas de leer una refutación intelectual completa del marxismo no sólo económico si no ético, epistemológico y sociológico, esto es indispensable.
jueves, febrero 03, 2005
AMNESIA Y AUTOABSOLUCIÓN TOTALITARIAS

AMNESIA Y AUTOABSOLUCIÓN TOTALITARIAS

Una lastimera oración sirvió de obertura con sordina a la confesión agresiva. Bajo la impresión del naufragio se confesó de boquilla el fracaso y hasta los crímenes del comunismo. Pero sólo se hizo a modo de precaución oratoria y para poder llorar mejor la pérdida del Bien supremo que, como se decía suspirando, sólo el comunismo habría sido capaz de aportarnos y del que, con su caída, la humanidad se encontraba despojada para siempre. Se trataba de una desgraciada superchería mediante la que se ponía en duda lo esencial: no tanto que el comunismo había fracasado, algo patente en 1990, como que su fracaso era de tal naturaleza y amplitud que sentenciaba su fundamento mismo. Eso era, en efecto, lo nuevo. Tras tantas prórrogas inmerecidas había llegado por fin la hora del juicio final del comunismo como doctrina. Todo lo demás era arqueología. Hacía mucho tiempo que estábamos habituados a los desastres del socialismo real. Nunca ni en ninguna parte se había producido más que eso. Pero lo que ahora se imponía era que además no se podía producir más que eso. La evidencia suplementaria y liberadora consistía en eso: el comunismo sufría, en su concepción misma, de un vicio de configuración. El comunismo se había visto empujado a no engendrar más que miseria, injusticia y masacres, no por traiciones o infortunios contingentes, sino por la propia lógica de su verdad profunda. Ésa era la revelación de 1990. La historia condenaba, más allá del comunismo real, la idea misma de comunismo.


Ahora bien, el postulado que se afirma a través de los lamentos del duelo postsoviético expresa ante todo la negación de esta conclusión. Y como no puede basarse en hechos, se reduce a la creencia supersticiosa de que en algún cielo lejano se halla una sociedad perfecta, próspera y dichosa tan sublime como el mundo suprasensible de Platón. El comunismo era el único instrumento capaz de que el modelo de esa sociedad bajara a la tierra. Como ha desaparecido, también habría desaparecido esa sociedad de justicia. Pese a todo el mal que ha perpetrado el comunismo, su hundimiento significó para sus seguidores la derrota del Bien. Se trata de un razonamiento circular que da por demostrada la tesis que precisamente la experiencia ha refutado; de una evasión que en el fondo no es más que ese antiguo sofisma con cuya murga se había machacado sin cesar los oídos de los pánfilos que se prestaron a servir de basureros de la historia: no negamos, confesaban los socialistas en sus repliegues tácticos, ni los malos resultados ni las atrocidades del comunismo; pero sí negamos categóricamente que esos sinsabores desafortunados expresen la esencia del socialismo, que permanece intacta, inmaculada y con la promesa de futura encarnación. Según esas palabras, el horror de las consecuencias prueba la excelencia del principio. Al considerarse un prototipo perfecto, por irrealizable, el comunismo no podría considerarse a sí mismo reaccionario por muy monstruosos que hayan sido sus fallos en la práctica. Por eso deben ser los demás, los demócrata-liberales, los reaccionarios. Pues el criterio para evaluar a los defensores de un modelo ideal no son sus actos sino sus intenciones. En el fondo se nos hacía creer que el reino del comunismo no es de este mundo, y su fracaso aquí en la tierra, es imputable al mundo, no a la idea de comunismo. Así, el anticomunismo debía ser, en el mejor de los casos, tan negativo como el comunismo.
"La Gran Mascarada" (2000, Ed. Taurus) de Jean-François Revel