Anti-Izquierdismo
Un website para cuestionarse 150 años de ideas destructivas que nos han sido heredadas.

jueves, mayo 26, 2005
LA FELICIDAD

Todo lo que es conveniente para la vida de un ser racional es bueno; todo lo que la destruye es malo.
La vida del hombre, tal como requiere su naturaleza, no es la vida de una bestia sin mente, de un bandido saqueador o de un místico vagabundo, sino la vida de un ser pensante; no es la vida por medio de la fuerza o el fraude, sino la vida por medio del logro; no es la supervivencia a cualquier precio, ya que sólo hay un precio que pagar por la supervivencia: la razón.

La vida del hombre es el parámetro de la moral, pero la propia vida es su propósito. Si tu objetivo es la existencia en esta Tierra, debes elegir tus acciones y valores según los parámetros humanos, a fin de preservar, realizar y disfrutar el valor irreemplazable que es tu vida.

Un ser que no tenga a su propia vida como el motivo y meta de sus acciones, está actuando según los criterios y motivos de la muerte. Un ser así es una monstruosidad metafísica, que luchando por oponerse, negar y contradecir el hecho de su propia existencia, corriendo ciega y desenfrenadamente hacia su destrucción, sólo es capaz de generar dolor.

La felicidad es el estado exitoso de la vida, el sufrimiento es el agente de la muerte. La felicidad es el estado de conciencia que proviene del logro de los propios valores. Una moral que se atreva a decirte que encuentres tu felicidad en la renuncia a tu propia felicidad, que valores la pérdida de tus propios valores, es una insolente negación de la moral. Una doctrina que te proponga como ideal el papel de un animal expiatorio que sólo quiere ser inmolado en los altares de otros, te está dando a la muerte como parámetro. Por gracia de la realidad y de la naturaleza de la vida, el ser humano en un fin en sí mismo, existe para sí mismo, y el logro de su propia felicidad es su más alto propósito moral.

La felicidad no se alcanza por orden de caprichos emocionales. La felicidad no es la satisfacción de cualquier deseo irracional con que ciegamente intentes consentirte. La felicidad es un estado de alegría no contradictoria, una alegría sin pena ni culpa, una alegría que no choca con ninguno de tus valores y que no te lleva a tu propia destrucción; no es la alegría de escapar de tu mente, sino la de usar su poder total; no es la alegría de disimular la realidad, sino la de alcanzar valores reales; no es la alegría de un borracho, sino la de un productor. La felicidad es sólo posible para el hombre racional, el que no desea más que objetivos racionales, que no busca más que valores racionales y no encuentra su alegría sino en acciones racionales.

Así como no mantengo mi vida mediante el robo o la limosna, sino mediante mi propio esfuerzo, tampoco busco obtener mi felicidad por el daño o el favor de otros, sino por mis propios logros. Así como no considero el placer de los demás como el objetivo de mi vida, tampoco considero que mis placeres deban ser el fin de la vida de otros. Así como no hay contradicciones en mis valores ni conflictos entre mis deseos, tampoco hay víctimas ni conflictos de interés entre hombres racionales, hombres que no desean lo no ganado, y no ven al otro con apetitos caníbales, hombres que no hacen sacrificios ni los aceptan.

Un sacrificio es la renuncia a un valor. El sacrificio total es la renuncia total a todos los valores. Si queremos alcanzar la virtud plena, te dicen, no debemos esperar gratitud a cambio de nuestro sacrificio, ni elogios, ni amor, ni admiración, ni autoestima, ni siquiera el orgullo de ser virtuoso; la más huella de beneficio diluiría tu virtud. Si seguimos un curso de acción que no contamina nuestra vida con ninguna alegría, que no nos aporta ningún valor en especie, ni en espíritu, ninguna ganancia, ninguna recompensa... si alcanzamos ese estado de cero absoluto, habremos alcanzado el ideal de perfección moral según el código del sacrificio.

AYN RAND
La tumba de Marx

Karl Marx enterrado en Inglaterra. Es tan absurdo como enterrar a Hitler en EEUU. Pero en fin. Ya se sabe según la "dialéctica marxista" que todo trae el germen de su opuesto (gran mentira y pesima lectura post-masónica del principio taoista de la armonía entre géneros o polos eléctricos por ejemplo, no entre comida y veneno o entre salud y enfermedad).

domingo, mayo 22, 2005
El pasado racista de Salvador Allende

¿Un caballero? ¿Un demócrata? ¿Un hombre de paz? Burdas falacias todas. Como ya se empieza a intuir ante tanto dato en este web, el izquierdismo parece ser una neurosis.

Veamos lo que nos revela Ricardo Medina Macías:

"Más tarde, como ministro de Salud en el gobierno de Unidad Popular del presidente Aguirre-Cerda (1939-1941), Allende promovió una Ley de Esterilización para aplicarse a enfermos mentales, específicamente a quienes tuviesen taras mentales, esquizofrenia, psicosis maníaco-depresiva, alcoholismo crónico… Afortunadamente la iniciativa del feroz antisemita, que era Allende entonces, fue rechazada aún antes de llegar a discutirse en el Congreso."
martes, mayo 03, 2005
Parodiando a la Izquierda

Es hora de visitar The People's Cube.

Aunque la izquierda generalmente hace el ridículo sola, nunca está demás la hipérbole y la reductio ad absurdum para divertirnos un rato a sus costillas. Izquierdistas: capturen el mundo todo lo que quieran (ver s.XX), al menos planeo reirme de ustedes, ridículos.

Sano humor para toda la familia. Garantizado.
El vendedor de camisetas

Aunque fue un desastre a cargo del banco central de Cuba, no hay de qué preocuparse: aún puede ser un role model para la juventud de Occidente. Aquí les presentamos al vendedor más grande de camisetas (t-shirts) del planeta:



¡Mercadólogos del mundo, temblad!